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DOS & DON'TS
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EL SEXO HUELEBañamos a un nerd en feromonas para ver lo que pasaba
POR SERENA PEZZATO FOTOS, POR GIORGIO DI SALVO ![]() Este mes ordenamos la colonia de feromonas Phiero para ver por qué es tan famosa. Supuestamente es capaz de hacer a un hombre más irresistible que LL Cool J después de bañarse en una alberca de mosca española, almizcle de castor y bálsamo de Gilead. Llegó la semana pasada y sí que apesta. Abrir la caja fue como levantar el colchón sobre el cual ha estado descomponiéndose el cadáver de un prostituto japonés. Estábamos muy seguros de que sus supuestos poderes mágicos no eran más que mentiras de marketing, pero, aun así, queríamos ver qué pasaba si rociábamos a alguien con media botella y lo mandábamos a los antros más guarros de Milán. El conejillo de Indias fue Marco Zanoni, alias Illegal Kikko, un tímido, carismático y un tanto atarantado muchacho que, a la fecha, ha visto la serie de Twin peaks, completa, siete veces. Fue un desastre. Vice: Cuéntanos tu noche de ensueño, Marco. Marco Zanoni: Afuera del primer bar vi a dos chicas recargadas en un auto. Estaba un poco nervioso, así que me tomé unas copas más para agarrar valor y hablarles. Desgraciadamente, ya había tomado mucho, así que vomité. Violentamente. Me acerqué a unas plantas y vomité hasta los intestinos. Fue tan duro que se me reventó una vena de la nariz, y, para cuando recuperé la compostura, la sangre ya me corría por toda la cara. Las chicas debieron haber visto eso porque se fueron. Me moví en dirección a otra muchacha, pero, en cuanto me le acerqué, un wey muy amenazador apareció, y ella me dijo: “No quiero perder mi tiempo”.
Creo que grité algo así como “¡Illegal Kikko controla Italia!”, pero aún estaba todo ensangrentado. Da igual. No estaba tan buena. ¿Y después de limpiarte el vómito de la cara las señoritas se volvieron más susceptibles a los poderes de Phiero? Acabamos en un lugar latino lleno de tipos con playeras blancas. Intenté usar mi nueva colonia con dos mujeres que estaban en la entrada, y una se echó a correr; dijo que no quería fotos porque era una bailarina profesional. La que se quedó se parecía a Shrek. Creo que las feromonas funcionaron con ella. Ah, cuéntanos. Bueno, cuando le conté del experimento, me dijo que era un payaso. Pensó que todo era un complot para que me hicieran una chaqueta, que me había inventado todo para que ella me hiciera una. Le dije que estaba pendeja, pero... bueno, recuerda que yo ya estaba muy borracho. Le expliqué: “Hay diez personas mirándome y un cabrón sacando fotos. ¿Crees que armaría todo este pedo con el único propósito de que tú me la jales? No lo creo”. Creo que le gustó mi actitud de tipo rudo porque, después de eso, cambió y me dejó muy en claro que estaba totalmente dispuesta a chaqutearme. ¡Muy bien! Reflexionándolo un poco, creo que sí fue la colonia: la chica estaba muy caliente. ¿Y al final te tocó el pito? No, le dije que no. En el nombre de la ciencia. Ahí se fue tu única oportunidad de este año. Es que vi a otras dos chicas con las cuales quería experimentar, así que tuve que dejar a Shrek. | |||||||||||||||||||||||||||||||||