DOS & DON'TS

It’s hard to go wrong with rockabilly. The accessories are subdued and not tacky, the rules haven’t changed for 40 years, and you hardly ever run into any fat ones. Comments/Enlarge | See all


Going to Erasure concerts is really weird if you're not gay or asian. Comments/Enlarge | See all






ARTÍCULOS RELACIONADOS

CORREO VICE
GENERACIÓN TIMBIRICHE
Vice...
¡UY, UUY, UUUY, UUUUUUUY!
Tecnología adolescente para el deleite
PITOS SUSTITUTOS, S. A.
La alemana Fun Factory fabrica dildos
LA INVASIÓN DE LOS REPTILES
El cuento que le cuento a mi hijo











Manuela Hiromi Kondo
Vice: ¿De qué parte de Brasil eres? 

Manuela:
Nací de una madre italiana, brasileña y portuguesa y un padre japonés en Piracicaba, una pequeña ciudad en el sureste de Brasil popularmente conocida por sus ricos jugos de caña de azúcar. Eventualmente, nos mudamos a São José dos Campos, en donde viví hasta los 18. 

¿Cómo fue tu infancia en Brasil?

¡Todo lo que un niño necesita para ser feliz por siempre! Solíamos vivir en una charcara enorme en Piracicaba y teníamos un gran pastor alemán. Mi madre nos llevaba a un club a nadar y nos dejaba jugar en la calle con los otros niños todo el día. Tenía un padre japonés que se las arreglaba para disciplinarnos sin las estrictas reglas japonesas. 

¿Entonces por qué te fuiste?

Siempre he vivido en ciudades pequeñas, y en todas había pequeños grupitos de gente que iban a los mismos lugares y escuchaban la misma mala música. Estaba aburrida. Quería algo completamente diferente. 

¿Qué es lo que más extrañas de Brasil?

¡A mi hermana y a mis amigos! Y también los lugares a los que iba a tomar después de trabajar, como el Xereta, que es un bar remoto adonde van todas las prostitutas y borrachos de São José. También extraño el Ibirapuera, un parque masivo que diseñó Oscar Niemeyer. 

¿Los brasileños comen comida extraña, como nosotros en Japón?

Hay un platillo bien sabroso que se llama feijoada. Está hecho con frijoles negros y partes del cerdo, orejas y lengua incluidas; de hecho, tiene algunas partes de la vaca también. 

Suena extraño. ¿Qué tal la diversión? ¿Son verdaderos los estereotipos de la fiesta brasileña?

En Brasil, solía ir a raves organizados en medio de granjas. Me vestía como ET o me ponía algo estrafalario. Mi hermana y yo siempre preferíamos ir a los festivales que a los bailes donde la gente bailaba en parejita. 

¿Y comparado con Japón?

No hay mejor parranda que la de Brasil. Tiene los mejores afters con la gente más prendida, que baila sin parar. Pero es estúpidamente caro entrar a algunos lugares, y el alcohol que se vende adentro es también caro. En Japón, hay chupe barato, y en la mayoría de las fiestas conoces al DJ o a los organizadores y tu nombre está en la lista de invitados. 

Claro, eso suena más sencillo.

Además, es seguro. Cuando te acercas a la pista con tu bebida, crees que todo es perfecto. Las noches en Tokio siempre terminan con un final feliz. 

ENTREVISTA, POR TOMOKAZU KOSUGA
FOTO, POR GUI





Natalia Leite
Vice: ¿Por qué dejaste el calor de la gente y el clima de tu tierra natal por esta melancólica ciudad llena de mierda y pendejos? 

Natalia:
Me vine de São Paulo hace como seis años para estudiar cine en una escuela de San Francisco. Después, hace como dos años, me mudé a Nueva York. En San Francisco, las únicas opciones para trabajar en el mundo del cine son la industria porno y el arte experimental. Estaba entre Los Ángeles y Nueva York. Soy una cineasta independiente, así que, en realidad, Los Ángeles no me gustaba. Por eso decidí venir acá.

¿Estás trabajando ahora en algún proyecto interesante?

Acabo de dirigir un corto llamado Dash. Es una noche en la vida de una pareja y la investigación de esos momentos en los que, cuando has salido durante tanto tiempo con una persona, sientes que sólo puedes dejarla o matarla. Después tratas de superarla. Se proyectará en Nueva York este mes. 

¿Cuáles fueron las primeras diferencias que notaste entre los estadounidenses y los brasileños?

Lo que más me saltó fue la manera en la que la gente interactúa. En Brasil, todos son mucho más cálidos. Cuando saludas a alguien, le das un beso en el cachete aunque no lo conozcas. Es como una grosería si no lo haces. Aquí, en cambio, vas a una fiesta y ni siquiera te saludan. Me tomó un rato acostumbrarme a eso. No sabía si la gente estaba siendo grosera conmigo. 

Cuéntanos de tu vida pasada en São Paulo.

Viví ahí hasta los 18 y me fui tan pronto terminé la preparatoria. Extraño muchísimo, pero siempre quise vivir aquí y creo que hay cosas increíbles en Nueva York. Estoy agradecida de haber nacido en Brasil porque hay mucha más libertad que aquí para la gente joven. Acá no puedes tomar hasta los 21 y, en general, existen más restricciones. Agradezco haber tenido esa experiencia allá, y, cuando llegué aquí, había miles de niños que al fin estaban liberados de la casa de sus padres y decidían que era tiempo de emborracharse y ponerse locos. 

¿Has conocido a otros brasileños por aquí que no conocieras en casa?

En verdad, no. Hay algunas personas de la preparatoria que viven aquí, pero ya no tenemos muchas cosas en común. De cualquier modo, a veces las veo. No estoy en contacto con la comunidad brasileña de acá, aunque sé que es bastante grande. La gente tiene una impresión errónea de Brasil y cree que es un carnaval sin fin con chicas desnudas bailando samba por todos lados. 

¿Quiénes dirías que se enfiestan más intenso: los neoyorquinos o los brasileños?

Definitivamente, los brasileños. La fiesta allá empieza a la una de la mañana y es por el resto de la noche. Había antros que servían desayuno, y uno iba en la droga de su elección. La gente ahí puede fiestear para siempre.  

ENTREVISTA, POR ROCCO CASTORO
FOTOGRAFÍA, POR LESLIE SATTERFIELD 


< ANTERIOR


POST A COMMENT [SIGN IN]
Hi, in case you haven't heard, you can now sign up to become a "member" of Viceland.com, which entitles you to all sorts of amazing benefits like pictures and a nickname. Click here to make your own profile. You can still comment if you don't, but you gotta do it all 'nonymously.

Name:
Comment: