DOS & DON'TS

I would give anything to hear what this conversation between a womyn’s-literary-group president and Vicious D. Slim Rock is all about. How much they both love pussy? Comments/Enlarge | See all


I’d marry him or her, but only if they were playing the Ramones version of “Baby I Love You” while I walked down the aisle with him or her. I wouldn’t even bother asking which it is. That’s genitalist. Comments/Enlarge | See all






ARTÍCULOS RELACIONADOS

LOQUERA CASERA
Brebajes brasileños de drogas hágalo-uste...
PERSONAS QUE ACABAN DE COGER - P...
Las reglas eran sencillas.
Esperábam...
ERUPCIONES MEXICANAS - PARTE 1
Contrabando, comercio y arte en una de la...
MANUALIDADES
El sutil y no sutil arte de la comunicaci...





LA OLA DE NUCLEÓTIDOS

Vanguardia en comida mutante

POR FREDERICK KAUFMAN
FOTOS, POR JAMES ORLANDO

Anteras, la parte de los estambres que contiene el polen de uvas Muscadine fusionadas con genes que ocasionan brillo en la oscuridad. Parece algo creado por un granjero al que le gustan los raves, pero en realidad es una manera de hacerle saber a los científicos que la unión había sido exitosa. (Foto, cortesía del Centro de Investigación y Educación de la Florida Media del Instituto de Ciencias de la Comida y Agricultura). 

Por 725 pesos la hora, las instalaciones de Transformación de Plantas de la Universidad de California, Davis (UC Davis), uno de los principales laboratorios de modificación genética en los Estados Unidos, le presta sus servicios a cualquier persona con un plato de DNA, un vegetal y un sueño mutante. Es un lugar donde frutas y vegetales de supermercado se han convertido en nuevas especies y ha sido casa de más de trece mil eventos transgénicos, que es el nombre que le otorgan los biólogos moleculares a cuando disparan ADN de una forma de vida a otra. Viajé recientemente al condado de Yolo, en California, para examinar uno de los éxitos más recientes del laboratorio: brotes moleculares de uva Thompson sin semilla que han sido alterados con genes de una medusa. Estas uvas se venden comúnmente para hacer vino de mesa y de caja, y esta infusión protege a la uva contra enfermedades mortales. También las hace brillar en la oscuridad.

Caminé por el linóleo de Robbins Hall, pasando la regadera de emergencia verde, y me detuve frente a la habitación 192. Detrás de la puerta, me imaginé un aquelarre de científicos amenazantes con la frente sudorosa tratando, fervientemente, de injertar un brazo humano al tronco de un árbol de limón. En el pizarrón de avisos, alguien rayó con letras mayúsculas “NADA ES REAL”. Okey, anotado.

Entré y conocí al amable administrador de las instalaciones, David Tricoli, quien a lo largo de su carrera ha trabajado con melones, calabazas y calabacines transgénicos, sin olvidar la alfalfa, las cerezas, la lechuga, el arroz, el tabaco y las nueces. “Soy un gran impulsor de la comida biotecnológica, y mucho de lo que hacemos es investigación sobre células madre de plantas”, me dijo Tricoli. “Es una manera poderosa de mejorarlas”.

Antes de que Tricoli entrara al negocio de la transformación de plantas, estudió para sacerdote. Dado su trasfondo religioso, me imaginé que simpatizaba con los principios morales y ansiedades espirituales que algunas personas tienen sobre la nueva generación de frutas y vegetales, sustancialmente distinta a lo que hizo en un principio la naturaleza. ¿Y qué no es natural temerle a cosechas que aparentan ser normales pero que, de hecho, fueron programadas, diseñadas y manipuladas como un Cheeto, un Twinkie o un iPod?

El día de hoy, ninguna de las frutas y vegetales que germinan en el laboratorio de la UC Davis puede venderse en un supermercado en los Estados Unidos ni ser comprada por un consumidor. Aunque la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) le haya dado un sello de “Generalmente Reconocidos como Seguros” a los transgénicos, ninguno de los melones con genes nuevos de Tricoli, o sus tubérculos, o cualquier cosa verde, puede ser comida para un asistente de laboratorio hambriento, y esto, no sólo porque las plantas deben salir del laboratorio y madurar, sino porque ninguno de los resultados de estos experimentos ha sido aprobado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), la agencia responsable de la regulación de comida genéticamente alterada.

“Entiendo por qué la gente puede tener un poco de miedo de estos alimentos”, reconoció Tricoli. “Pero, si puedes cosecharlo, levantarlo, sentirlo, cocinarlo y comerlo, ese miedo se va. En veinte o treinta años, espero que ya se haya ido”.

Esto no significa que el USDA rechazará los frutos (literalmente) de la labor de Tricoli de manera indefinida. Muchos alimentos genéticamente modificados (GM) pueden ser encontrados en el mercado y se enfrentaron a años de escrutinio antes de ser aprobados. La soya y el trigo GM han sido parte de la dieta de los estadounidenses a lo largo de la última década. Eso significa que estos alimentos están en todo, desde el tofu hasta los dulces Snickers, y probablemente los has comido sin saberlo. Muchas papayas de supermercado han sido modificadas (buscar las marcas Rainbow, Sunred, Sunrise, Sunup y Sunset de Hawái), y la lista de la FDA de alimentos GM aprobados incluye una ciruela, dos calabazas, once tomates, tres betabeles, achicoria, otra calabaza y calabacines.

A los que les gustaría comprar y vender productos de esta índole, dicen que las biogranjas ayudarán a alimentar al mundo, creando cultivos resistentes a sequías, inundaciones, insectos, herbicidas y cultivos que puedan crecer en condiciones más agrestes que en las que normalmente crecerían, con menos agua, inviernos más fríos, veranos más calientes y más dióxido de carbono en la atmósfera. En otras palabras, los cultivos GM encajarán en el futuro de un medio ambiente inhóspito.

Aun así, aun si saben igual, algunas personas piensan que unas uvas que son parte de una medusa son tan apetecibles como una papa con ojos humanos. Entonces, ¿por qué hay personas trabajando tan duro para combinar el ADN de una uva verde con la de un rechazo de la evolución muy suavecito? Porque algo en la constitución de la medusa previene un patógeno llamado enfermedad de Pierce, que ha atacado los viñedos de los Estados Unidos por los últimos cien años y le cuesta a millones a la industria de la uva. Recientemente, la enfermedad destruyó viñedos al sur de California y el centro de Texas, y existe preocupación de que llegue al valle de Napa. (Las uvas Thompson sin semilla tuvieron su segunda mejor cosecha en 2008). No había cura conocida para la enfermedad de Pierce hasta que un consorcio de productores de uva le otorgó la tarea a Tricoli, que encontró cómo inocular embriones de uva contra la bacteria xylella fastidiosa, el elemento activo de la enfermedad, que ataca el tejido vascular de la parra.

En el pasado, el desarrollo de estas uvas resistentes a la enfermedad le hubiera tomado décadas de domesticación y cultivos selectivos a los granjeros: las parras más saludables se mezclarían, injertarían y, si quedaban satisfechos con los resultados, se clonarían. La arqueología botánica ha concluido que le tomó entre trescientos y mil años a los granjeros de la antigüedad perfeccionar el maíz, y más de mil años, domesticar el trigo. Sólo podemos especular qué tanto tomó perfeccionar un cerezo, pero la modificación genética tiene el potencial de maximizar la tasa de crecimiento y, virtualmente, inmunizar las plantas contra varias enfermedades. Al final, esto significa que los cultivos podrán crecer más y en una mayor variedad de climas por menos dinero.




1 | 2 | 3 | 4 | NEXT PAGE »




< ANTERIOR


POST A COMMENT [SIGN IN]
Hi, in case you haven't heard, you can now sign up to become a "member" of Viceland.com, which entitles you to all sorts of amazing benefits like pictures and a nickname. Click here to make your own profile. You can still comment if you don't, but you gotta do it all 'nonymously.

Name:
Comment: