TECANARQUÍA
Más allá del Anarchist cookbook
POR ROCCO CASTORO. FOTOS, POR ED ZIPCO
Asistente de fotografía: Marisa Abaza
| DESLINDE DE RESPONSABILIDAD: Lo que a continuación sigue contiene, en forma detallada, cómo crear cosas muy malas que son extremadamente peligrosas y probablemente ilegales donde vives. Favor de no intentar hacer lo que vean o lean aquí... a menos que quieran ir a la cárcel o morir. Si le vuelan la cara a alguien y tratan de culpar a “un artículo que leí en la revista Vice”, nos van a decepcionar. Para ser exageradamente claros: después de que leas las próximas páginas, esta publicación no se responsabiliza de cómo y cuándo te lastimes, o si lastimas a alguien más en cualquier momento, desde ahora hasta el infinito. (Pendejos). |
Ala joven e impresionable edad de 19, William Powell escribió el libro
The anarchist cookbook. Era 1971, y el joven se sintió obligado a crear un instructivo catalizador de intranquilidad civil resultado de la guerra de Vietnam. Investigó en manuales militares y de fuerzas especiales en la librería pública de Nueva York y compiló un librito negro de pura desobediencia (y, sinceramente, diversión). Inicialmente, ninguna editorial tenía ni la estupidez ni los huevos suficientes para imprimir el trabajo de Powell porque era, básicamente, una guía para hacer drogas y explosivos, lastimar seriamente a personas y ocasionar disturbios. Entonces, Lyle Stuart, un loco que había publicado títulos como
Naked came the stranger y
L. Ron Hubbard: messiah or madman?, entró a la escena y (metafóricamente) dijo: “¿Por qué diablos no querría publicar un libro de autoayuda para terroristas locales en pro-blemas?”. Desde ahí, el texto ha andado en el submundo de las imprentas hasta que, hoy en día, puedes comprarlo en Amazon.
A mediados de los ochenta, un texto llamado
BHUs handbook empezó a circular, incendiariamente, por la entonces naciente escena de
bulletin board system (BBS). Tenía muchas recetas similares a las del libro original de Powell y, eventualmente, se expandió, gracias a la contribución de lectores y administradores de BBS, como una versión primitiva y más siniestra de la Wikipedia. En el camino, alguien se apropió del título de Powell, y el texto empezó a ser conocido como el
Anarchist cookbook electrónico. Se compilaron y agregaron volúmenes adicionales de autores que utilizaban seudónimos y agregaban entradas al texto: Exodus, The Jolly Roger y RFlagg, siendo este último el más prolífico y conocido.
Más o menos cinco repeticiones después, el
Anarchist cookbook electrónico se convirtió en un perro rabioso lleno de experimentos químicos a medias y principios morales pendejos. A través de internet, el
Cookbook sigue llegando a ojos nuevos y sembrando semillas de descontento a diario. Por otro lado, William Powell es un cristiano convertido que, junto a su esposa, trabaja como codirector de una ONG de educación en Kuala Lumpur. Renunció al libro hace años, y ahora desea que lo dejen de imprimir. Sin embargo, los autores que conservan sus derechos pueden darse este lujo, pues William los vendió. También ha hecho saber que él no tiene afiliación alguna con las versiones electrónicas que han usurpado el título de su libro.
Casi todos los que han tenido un poco de interés en la destrucción le han dado una hojeada al
Cookbook. Pero la mayoría de las historias de haber intentado alguno de estos proyectos es, en el mejor de los casos, dudosa. Queríamos intentar algunas recetas clásicas por nuestra cuenta, así que nos preparamos y nos dirigimos a una bodega alejada para correr el riesgo de lastimarnos. Para este artículo, escogimos seis proyectos del
Aranchist cookbook V, de RFlagg, que vio la luz pública en 1997. Escogimos esta versión porque salió en un momento en el que iniciaba el acceso a internet desde casa y estaba eclipsando la cultura de los BBS. Todavía está disponible en línea. Como internet está lleno de mierda y mucha gente dice que el contenido del
Cookbook* son pendejadas, enfrentamos este experimento con la hipótesis de que nada funcionaría. Seguimos exactamente las listas de ingredientes y las instrucciones y resulta que, por lo menos los
posts que escogimos, tienen credibilidad. Les presentamos esto como pruebas de seguridad para que nunca tengan que intentarlas por su cuenta.
* De aquí en adelante, cualquier referencia al Cookbook
se refiere de RFlagg.
