|
|
DOS & DON'TS
ARTÍCULOS RELACIONADOS
|
||||||||||||||||||||||||||||||||
BERNHARD WILLHELMENTREVISTA, POR TOM LITTLEWOOD FOTOS, POR TANJA KERNWEISS
El diseñador alemán Bernhard Willhelm es el rey de la moda insana. El año pasado, disfrazó a hombres como príncipes azules de caricatura y mandó algunas mujeres por la pasarela con collares de hot dogs y palabras y, en la cara, bigotes rayados con marcador negro. Sus pasarelas son, básicamente, instalaciones de arte conceptual, pero con un hilarante sentido del humor, y, por más locos que parezcan sus atuendos, nos encantaría vestirlos. Estamos sorprendidos de que no sea un pinche loco. Vice: Hola, Bernhard. Gracias por atendernos. Debes estar muy ocupado con tu próximo show. Bernhard Willhelm: Sí, pero Vice es una de mis revistas favoritas. Siempre la leo en el baño. Bien. Ahí es donde se debe leer. Me di cuenta de que hace un momento estabas recortando personitas de papel. ¿Te estás volviendo loco? Ah, ya sabes: estoy muy estresado. Es nuestro primer show en Berlín, y es una situación voluntaria. Queremos mostrar nuestro material porque los alemanes no saben lo que estamos haciendo. Digo, dejé Alemania cuando tenía 18. Cierto. ¿Por qué fue eso? Sólo sucedió. Creo que fue algo cultural. Hay muchas cosas de Alemania y la cultura alemana que no me gustan. Como… Es que pienso que aquí todos la juegan a la segura. Cada vez que vengo, me doy cuenta de cuántas inseguridades tiene la gente. Creen cada vez menos y tienen menos huevos de lo que te imaginas. Decidí no jugármela a la segura, así que nunca me establecí. Así que has estado viajando y trabajando por más de diez años. Parece que ha sido una década muy intensa. ¡Ah, diez años! ¿Quién lo hubiera pensado? Ahora busco hacer menos cosas. He estado constantemente en medio de todo. Digo, es mi culpa, y está bien no ser un huevón, pero no hay que volverse loco. ¿Qué ha cambiado en el mundo de la moda en todo el tiempo que has estado en él? Es la misma mierda cuando tratas de que las cosas se hagan y hacer una nueva colección. Siempre hay menos dinero, así que hay que hacer las cosas con menos. Ese es el dicho. Pero también es algo bueno porque no se te da todo en charola de plata. Cuando las cosas se ponen duras, hay que encontrar soluciones diferentes, y las mejores cosas salen de esas nuevas soluciones.
¿Se te dificulta estar saliendo constantemente con cosas originales? Siempre se espera que tengas algo muy novedoso que mostrar, y eso debe implicar algo de presión. La moda es un campo amplio, de Vice a Vogue, y lo veo como un profesional. No puedes hacer felices a todos. Debes tomar decisiones. El no tomar decisiones no es un buen camino para diseñar. También es importante tener una colección fuerte que resalte en comparación con lo demás, incluyendo mi trabajo previo. Muchas veces se puede ver una progresión en el trabajo de un diseñador, y es tan obvia que pudiste haberla predicho cuatro o cinco temporadas atrás. Pero cada vez que sales con algo nuevo parece que, conscientemente, intentas dejarte atrás. La gente dice que no hay una verdadera línea entre las cosas que hacemos y que brincamos de lado a lado, y eso es justamente lo que me atrae. Es una exploración y un reto no quedarse inmóvil. Es caótico. En mi vida, sólo acepto el caos. Es sólo una cuestión de carácter. Es tu decisión aceptar quien eres. ¿Le pones atención a lo que otros diseñadores están haciendo a tu alrededor? No. Eso está sobrevaluado. La influencia de lo que te rodea en los diseños que haces. Pienso que las mejores colecciones vienen de levantarte en la mañana, sentarte en tu escritorio y empezar a trabajar. Esa es mi ética de trabajo. Mi mamá todavía me llama todas las mañanas y me pregunta: “¿Qué estás haciendo?”. No hay perdón por ser flojo. ![]() ¿Me puedes decir un poco de cómo terminaste en la Academia de Amberes en los noventa con Raf Simons y Ann Demeulemeester? En un tiempo, los etiquetaron como la nueva ola de diseñadores revolucionarios. Para nada sucedió así. Cuando yo empecé, había este sentimiento de que la escuela podía crecer porque anteriormente era sólo una escuela mierda de Flandes. Los salones tenían goteras. Yo estaba de asistente de Dirk Bikkembergs, así que pasaba tiempo ahí y me la llevaba con estos tipos en algo parecido a una pandilla. De hecho, estaba inscrito en una escuela técnica en Berlín, pero me mudé a Amberes por estos amigos y los profesores que tenían ahí. Toda la onda de Bélgica despegó, y ahora puedes conseguir cualquier marca de diseñador en cualquier pueblito retirado. Me fui en ese momento porque había terminado. Te quería preguntar sobre tu formación. Empezaste trabajando para Alexander McQueen y Vivienne Westwood. Sí. Andreas, el esposo de Vivienne, está aquí ayudándome con el show. ¿Hay algo en particular que hayas aprendido de estos diseñadores? Sí, claro. La lección más importante fue cómo no hacerlo. Fue una historia extraña, como la hija de un taxista londinense de la plaza Hoxton que se convierte en una superestrella de la moda. Tuve suerte de ser parte de eso. Todavía tengo muchos amigos y respeto por la gente con la que trabajé en ese entonces porque sigue creando. La industria de la moda tiende a tener sólo una memoria de corto plazo. Cuando la gente comienza, normalmente hace dos o tres temporadas, y después se acaba la fiesta. ¿Por qué has durado tanto? Me tomó mucho tiempo darme cuenta de que, cuando haces cosas tan extremas, no les van a gustar a todos, pero encontrar tu nicho hace tu trabajo más sencillo. Aun así, sigue siendo difícil. Hago seis colecciones al año, y el trabajo nunca termina. ¿Puedes describir a lo que te refieres con nicho? Me refiero a gente que aprecia tu trabajo y lo apoya. Es una solución de corto plazo, así que constantemente intentas conseguir nuevo público, tratando, a la vez, de que los fanáticos originales sigan contigo. ![]() ¿Tienes algún personaje en la cabeza cuando diseñas tu ropa? Tus modelos son siempre muy peculiares. Tomemos, por ejemplo, a Sagat, el actor porno francés. Me gustan los actores porno. Esta vez tengo a un tipo nuevo de Dresde en el show. De lo que me doy cuenta es de que muchas personas no tienen una relación con su cuerpo, y para un actor de porno su cuerpo es su máquina. Tiene que actuar, y eso es algo que puedo valorar. Es importante, como diseñador, que puedas sentir tu cuerpo y saber qué sucede con él. La mayoría trata de cambiar sus cuerpos con ropa, aunque también me gusta ese lado exhibicionista de la vida. Me aburre la gente tímida. Es difícil porque mucha gente no sabe qué hacer con sus cuerpos. Los actores porno están muy conscientes de su cuerpo. Sagat fue especial porque él creó su propia imagen. Es igual a como Pamela Anderson se creó a sí misma como el sueño húmedo de todo adolescente. Me resulta interesante ver cómo estas personas se han creado a sí mismas para satisfacer fantasías de otras personas. ¿Alguna vez tomarás la dirección de los tipos delgados de Dior? No, esos tipos están demasiado delgados. Es algo que no quiero tocar. Me aburren los tipos en camisas blancas y sacos negros. Mi última colección masculina fue un trabajo de renacimiento. Quería ver cómo se hacían antes las prendas. Primero venía el cuerpo, y luego se hacían las prendas a la medida. Tuve que aprender a cortar de nuevo. Me tomó diez años aprender eso. Los hombres y las mujeres eran muy distintos a como son ahora. Cuando pienso en tus colecciones, siempre son las prendas masculinas las que me vienen a la cabeza como tu estilo emblemático. ¿Las prendas masculinas son tu enfoque principal? Creo que sólo sucedió. Comenzamos con mujeres porque ahí está el dinero, y me gusta diseñar para mujeres porque implica muchas cosas. Después de cinco años, tomé la decisión de que yo también quería vestir algo. Pero hoy, por restricciones financieras, es difícil. Siempre digo que esta será la última colección que haga. Es que de una colección salen los fondos para la siguiente. Cuando entras a los costos, puedes saber si fue una buena colección dependiendo de cuánto gastaste. Así de simple. READ/POST COMMENTS | |||||||||||||||||||||||||||||||||