FOTOS, POR PIETER-JAN DE PUE
| Durante una emboscada talibán, el enemigo no visible lanza una ráfaga de granadas propulsadas y balas antiblindaje. El cañonero dispara ciegamente desde el Humvee, esperando distraer y confundir a los agresores, y yo me veo obligado a pasarle municiones mientras tomo fotografías. |
En el verano de 2008, el fotógrafo Pieter-Jan de Pue nos mandó un
mail preguntando si podía darle el contacto de
Vice a la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán con la esperanza de asegurar un puesto de adjunto con las tropas estadounidenses en el lugar. Había estado en Afganistán el año anterior, pero, como ese viaje no terminó bien (después de haberse perdido en las montañas, fue capturado, primero, por el ejército chino bajo sospecha de ser un espía de la fuerza aérea estadounidense y, después, por un grupo paramilitar de las tribus locales bajo sospecha de ser de Al-Qaeda), buscó una manera más segura de viajar por el país y fotografiar sus historias. Ir de viaje con un grupo de weyes que son parte del ejército mejor entrenado del mundo parecía la opción más segura. Le dieron acceso y lo adjuntaron a una unidad estadounidense que trabajaba al lado del Ejército Nacional Afgano (ANA). Dos días después de comenzar su asignatura, su pelotón fue presa de una emboscada. Mataron a su teniente, y otros cuatro soldados o salieron heridos o se volvieron locos y tuvieron que regresar a casa. Lección: nunca se está seguro en Afganistán.
NEXT IMAGE >