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DOS & DON'TS
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![]() Vice: ¿Cómo caíste en este giro de empleo? Cappy da Clown: Estaba yendo a la Universidad en Rochester, y la dejé para irme a Nueva York y convertirme en actor. Antes de irme, me robé un traje de payaso del departamento de teatro y decidí que debía hacer algo chistoso con él. Un amigo quería que fuera el payaso de la fiesta de 5 años de su hija. Yo no tenía idea de qué estaba haciendo; sólo hacía tonterías y corría. Después trabajé en una tienda de tarjetas de felicitación en la ciudad dando volantes y jalando gente de la calle. En fin, tenía un amigo que hacía fiestas de niños para ganarse unos pesos extras. En uno de sus shows había una rutina a medias en la que él salía vestido con algún disfraz por treinta minutos y luego se vestía de payaso para terminar. Él odiaba usar los disfraces; entonces, me daba un billete para que yo me vistiera de algún animal de peluche y bailara el “Hockey pockey”. Todo esto me llevó a trabajar en Zack’s Funhouse como agente de espectáculos. Comencé a imitar a Yosemite Sam cuando se necesitaba para alguna fiesta, y desde ahí empecé a ser payaso. Pero eso sólo es una parte de la historia. Le debo mucho de mi espectáculo a mis días de luchador profesional. ¿Eras del tipo de payaso luchador que suele aventar Alka Seltzer al público después de aplicar tu llave frankensteiner voladora? No. Era el Capitán, que ha sido, de alguna forma, mi personaje más recurrente. Yo coleccioné cómics por años, y el del Capitán América siempre fue mi favorito. Hasta tengo un tatuaje en el brazo. Casi siempre fui manager, pero, cuando necesitaban a alguien, me aventaban una máscara, y le entraba al ring. Siempre llevaba una camisa del Capitán América o un pin, y la gente simplemente me empezaba a gritar: “¡Cap!”. Me convertí en fotógrafo y comencé a vender fotos y a dárselas a los promotores y luchadores, y compré una estampa para pegárselas detrás que decía: “Photos by Cap”. Sólo le di un tiempo en el Caribe, y fui un poco famoso por allá. Una vez hasta competí por el título de peso completo en República Dominicana. Eso fue siempre un trabajo de medio tiempo, mientras tenía vacaciones de mi trabajo como oficial en los juzgados. ¿Ahora trabajas de payaso de por vida? Ser oficial de juzgados aún paga la renta. Me faltan exactamente dos mil cuarenta y un días para retirarme, y de ahí continuaré siendo payaso. Pero, como payaso, soy también muy activo. Ya he creado una variedad de personajes: Cap’n Dandy, Louis Lo’ser, Kanarsie Kid y un payaso vago con nombres como Mugglesworth Muggsy Aloisius McGuirk. He sido payaso por treinta años y no voy a parar pronto. ¿Cómo decides cuál disfraz ponerte? Hace unos años tuve un contrato con estadios de beisbol para ser anfitrión de un par de juegos de las ligas menores de Nueva York, los Staten Island Yankees y los Brooklyn Cyclones. Como payaso, no puedes ser fan de los dos porque ellos compiten entre sí varias veces; entonces, comencé a llevar el disfraz de Cap’n Dandy con los Yankees. Él usa un traje y tiene una boquita peculiar; es un poco más conservador, un poco del estilo de “No me hables”. En Brooklyn, soy Cappy. La gente me ve en los dos estadios y me pregunta: “Oye, ¿qué no eres tú el del otro estadio?”. Y les contesto: “No, ese es mi hermano el malo, de Staten Island”, o: “Ese es mi hermano el idiota, de Brooklyn”. Entonces, ya creé esa rivalidad entre ellos dos. Me di cuenta de que se había corrido el rumor una vez que estaba pintándole la cara a una niña y vio una tarjeta promocional y dijo: “¿No es el mismo?”. Y su amiga le dijo: “No, ese es su hermano de Booklyn: son muy parecidos”. Muggsy casi no trabaja en fiestas. Cuando sale, es promocionando The King Henry Show. ¿Sigues una rutina en tus actos? Probablemente, más que algunos de mis colegas. En el mundo del payaso, el payaso de la cara blanca le tira el pastel al payaso tonto, este se agacha y le da al patiño. Mi primer payaso fue uno de cara blanca, pero resultó ser muy elaborado ponerse todo el maquillaje. Como muchos otros, pasé de ser el payaso de cara blanca al payaso tontín. Es lo que actualmente hago con Cappy. Como un payaso tontín, pero leve. Según la organización dentro de los payasosy son muy estrictos, se supone que no puedo serlo por el atuendo que llevo. Los payasos tontines deben llevar algo como un traje y no usar confeti y cosas que yo uso con mi personaje. ¿En serio? ¿Existen reglas para ser payaso? Oh, sí. Las asociaciones más importantes de payasos hacen competencias y publican sus reglas en sus revistas cada año. Yo pertenezco a las dos más grandes: Clowns of America y la World Clown Association. Pero no me gustan las competencias; para mí esto no se trata de competir. Un payaso está para hacer a la gente reír, para divertirse y ayudar a otras personas a divertirse. Tal vez puedes mejorar y ayudarte con las crítcas de tus colegas, pero yo no necesito ser juzgado por ellos. Si los niños no se ríen, ahí está mi crítica. ¿Qué opina tu familia acerca de tu vida de payaso? Ellos se han resignado a que me fui a Nueva York para actuar; entonces, eso es lo que esperan de mí. Me han visto hacer locuras toda mi vida, y continuaré haciéndolas. Una vez que te pones el traje de payaso, no lo puedes dejar. Hay una línea del musical Applause que yo siempre uso. “Cuando tenía 8 años, estuve en una obra en mi escuela. Sólo tenía una línea que decir. Llegó mi gran momento y dije: ‘Que viva el príncipe’. Mi hermana aplaudió, y estoy clavado desde entonces”. Una vez que tienes las luz del reflector en los ojos, nunca te deja. < PREVIOUS PAYASO | NEXT PAYASO > |