DOS & DON'TS

What’s the point of being ethnically “other” if you can’t rub that otherness all up in white society’s face? There’s a reason loud-ass black girls with Angela Davis fros are so beloved and it goes extra-double for Indian Beatle-mummies who practice law. Comments/Enlarge | See all


Call me an asshole but people who like to be pissed on are pieces of shit. Actually, shit doesn’t even like being pissed on. It just allows it because that’s life when you’re shit.
Comments/Enlarge | See all






MÁS SOBRE ESTE ARTÍCULO

EN CARNE PROPIA
Los tiempos soviéticos apestaban. ¿Quiere...
ENFRENTANDO A LA MAFIA ITALIANA ...
Una conversación con Roberto Saviano
LANA DE PERRO
Fotos de Erwan Fichou
CORREO VICE
¿Saben qué? Nada de cartas este mes. ¿Por...
ABORÍGENES METALEROS - PARTE 1
El pueblo más heavy en todo el pinche mun...
LA PÁGINA DE EPICLY LATER’D
Texto y Fotos de Patrick O’Dell
MESÍAS DE LOS LEPROSOS* - PARTE ...
¿Puedes creerlo? La enfermedad aún existe
INVASORES DEL CUL
Guía Vice para ordeñar tu próstata





FRUTOS OSCUROS - PARTE 2

El submundo de los dulces de la naturaleza

POR ADAM GOLLNER
ILUSTRACIONES DE MAT BROWN


CINCO PERSONAS COMPLETAMENTE OBSESIONADAS CON LAS FRUTAS

1. WILLIAM F. WHITMAN—Bill Whitman es el autor de Five decades with tropical frut, una crónica de la búsqueda de frutas ultraexóticas. Su obituario en The New York Times, el año pasado, tenía el siguiente encabezado: “Bill Whitman, 92, ha muerto; atravesó el mundo en busca de frutas exóticas”. Se llevaba a su familia a viajar por los trópicos en monociclos y con tablas de surf en la espalda. Los aldeanos salían a saludarlos porque pensaban que el circo había llegado a su pueblo. Bill era tan maniático que, aun cuando la demencia empezó a apoderarse de él, siguió haciendo sus viajes de cacería de frutas por el Amazonas en silla de ruedas.

2. “GRAFTIN’” CRAFTON CLIFT—Internacionalmente reconocido adepto a la fruta, Crafton Injertos Clift es un residente de Florida que se dedica a injertar compulsivamente. Injertar es una manera de propagar una planta cortando una rama de un árbol y pegándola en el tronco de otro. Adonde quiera que vaya, injerta. Aparentemente, en uno de sus viajes a Centroamérica, todas sus posesiones fueron robadas, incluyendo su ropa. Sin que eso le importara, viajó desnudo por la selva por semanas, viviendo sólo de los frutos de la jungla. Sus colegas lo describen como alguien que camina desinteresadamente por el mundo viéndolo como un paraíso frutal.

3. ROBERT PALTER—Parte del proyecto Manhattan, que desarrolló la bomba atómica, el académico Robert Palter es el autor del libro The duchess of malfi’s apricots and other literary fruits, de 2002. Este texto intenta catalogar todas las ocasiones en las que una fruta ha sido mencionada en un libro, poema, canción, película, pintura o la obra de arte que sea. La tarea demostró ser imposible de completar, así que Palter terminó su antología, de ochocientas cincuenta páginas, sin punto, como señal de un final abierto. Mucho después de la publicación, no pudo dejar de buscar frutas en todos lados. Lo escribió así en una crónica inédita llamada My big fruit book: “Involuntariamente, aun en contra de mi voluntad consciente, sigo buscando frutas en todo lo que encuentro impreso”.

4. DAVID FAIRCHILD—El más grande cazador de frutas de los Estados Unidos se describía a sí mismo como un murciélago de frutas. Responsable de traer más de 20,000 plantas a los Estados Unidos, incluyendo algunas variedades de mangos, cerezas, dátiles y mandarinas, David Fairchild (1869-1954) se embarcó en una serie de aventuras frutales por el globo documentadas en memorias como Exploring for plants, Garden islands of the great east y The world was my garden. Cuando encalló en el mar de Célebes, encontró una de las más grandes rarezas en el mundo de las frutas: una perla de coco formada dentro de un coco, tal como se crean las perlas dentro de las ostras.

5. FRANK MEYER—Mejor conocido por el descubrimiento del limón meyer, Frank Meyer pasó gran parte de principios del siglo XX persiguiendo frutas a través de tormentas de arena en Asia, a lo largo de montañas congeladas y en selvas vírgenes. Visitó muchos lugares que nunca habían visto a un hombre blanco, y menos a uno tan grande y musculoso. Muchas veces le pedían que mostrara sus músculos, y se reunían multitudes para verlo bañarse. En algunos lugares, los nativos le tenían tanto miedo al musculoso demonio extranjero que la única manera que tenía Meyer de aplacarlos era sentándose con ellos a comer fruta para mostrarles que eran iguales. Desapareció de la cubierta de un barco de vapor que navegaba entre Wuhan y Nanjing la noche del 1 de junio de 1918.


CONTINUED
FRUTOS OSCUROS | 1 | 2 | 3 |


< ANTERIOR

COMMENTS