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Jody Barton

LA INVASIÓN DE LOS REPTILES

El cuento que le cuento a mi hijo


Érase una vez unos hombres y mujeres que vivían hasta los setecientos años aquí en la Tierra.

En ese tiempo, la Tierra, más joven que los otros planetas, era un paraíso. Marte, el más cercano de nuestros vecinos en el sistema solar, estaba lleno de vida, al igual que Sirius y sus tres estrellas, lo que llamamos la Osa Mayor y los siete planetas de las Pléyades. En ese tiempo, Marte y Sirius ya habían sido invadidos por los reptilianos, individuos sin planeta que lucen como un mezcla de serpiente, lagarto y dragón y pueden cambiar su forma y parecerse a cualquier habitante de un planeta conquistado.

Cuando los reptilianos invadieron Marte, se apoderaron del gobierno y aplicaron unas “vacunas” que despojaron a los marcianos de su ADN. Así, los ciudadanos del planeta rojo pasaron, de formar una sociedad de libre pensamiento, a ser individuos esclavizados y reprimidos que sólo se alimentaban de lo que los reptiles les proveían, lo que ocasionó en la población enfermedades que durarían lo suficiente para que pudiera ser exprimida al máximo. Al final, cuando los marcianos no podían pagar los tratamientos, morían. Entonces, eventualmente, entendieron que todo este pedo se debía a la avaricia y sed de poder de los reptiles y empezaron a reproducirse y sobrevivir. El sistema bancario inició algunas guerras, y, en algún momento, los pleyadianos intervinieron y ayudaron, pues no hacía mucho tiempo que los reptilianos habían hecho lo mismo en Sirius, ocasionando la extinción de tres planetas; después, habían sido descubiertos en los planetas de las Pléyades y extraditados y puestos en órbita, donde vagaron hasta caer en Marte. Un pequeño porcentaje de marcianos escapó antes de la última guerra. Cada vez que un planeta era invadido por los reptilianos, había una pequeña cantidad de seres que era rescatada y llevada a este nuevo planeta, llamado Tierra, que en ese tiempo era reconocido como un asilo seguro. Los reptiles no sabían que existía, hasta que siguieron el último embarque de marcianos. Por eso tenemos tantas razas en este planeta, y por eso tenemos vacunas y enfermedades, guerras y cáncer. Los reptiles están en el gobierno mundial, y por eso decimos que la historia siempre se repite. Ojalá que un día los hombres y mujeres se percaten de esto, y ojalá no sea demasiado tarde.


TEXTO, POR DUANE PETERS
TRADUCCIÓN, POR MARCO TULIO VALENCIA
CORRECCIÓN, POR IVÁN SIERRA

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Hats are lame (we call them toques) but if you’re not all serious about it like a new dad and you’re wearing kind of a goof one it becomes a parody of hats which is good again. (Especially when you’re so hot you make a grown man cry.)

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