Una mañana conocimos en el recinto escolar a estos jóvenes miembros del Slayer Mob. Estaban en el tejado, tratando de derribar con tirachinas fabricados con restos de pelotas de fútbol a unos loros posados en las ramas de un eucalipto. Este loro en cuestión tuvo la mala suerte de sobrevivir al impacto. Los chicos nos dijeros que se lo iban a llevar a casa para domesticarlo. A juzgar por la cantidad de plumas verdes y restos semidesplumados de pájaros que hay por el suelo, no apostaría yo mucho por las oportunidades del animal.
Hay algo en la combinación de skinhead bruto y musculoso y tagliatelle suavemente aromatizado en un bello jardín de Roma que consigue que vuelva a hacerme aquella vieja pregunta: ¿no seré homosexual? Comments/Enlarge See all
Beware of really pretty French girls dancing by themselves in snappy little East Village ensembles. The odds of her having a boyfriend are so incredibly high, she might as well have been planted there by a professional You Embarrasser.