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DOS & DON'TS
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![]() Género: Shooter tercera persona Compañía: Virgin Play Plataformas: Xbox 360 (ya a la venta), PC (ya a la venta), y Playstation 3 (23 de noviembre) Las películas de John Woo, con sus lecherazos de violencia estilizada, sus superpolicías armados con dos pistolas automáticasuna en cada mano, que no falte de naday sus inhumanas ensaladas de plomo, son carnaza de la buena para un videojuego. De ahí que la propuesta de Stranglehold haya alcanzado unos niveles de excelencia y jugabilidad tan extraordinarios: la fusión entre el genuino cine de acción de Hong Kong y el formato de videojuego para adultos se traduce, en este título, en algo así como una versión para consolas de películas como The Killer, A Better Tomorrow o Hard Boiled, es decir los títulos más de culto del viejo Woo. De hecho, los fanáticos del director chino seguramente estarán orinándose de gusto, porque el protagonista que tenemos que manejar es ni más ni menos que Chow Yun Fat. El actor fetiche de Woo (posee sus rasgos y movimientos, sencillamente de locos) interpreta de nuevo en su versión virtual al célebre detective Tequila, personaje central de la mencionada Hard Boiled. El juego, algo así como una continuación del mítico film, nos introducirá de lleno en la pesadillesca cruzada del policía justiciero. La misión la entendería hasta un asno: limpiar las calles de escoria criminal y bandas organizadas a balazo limpio. Sin remilgos. Con los dos cojones que Dios nos ha dado. Para eso disponemos de un corolario de movimientos al más puro estilo Woo, con las inevitables cámaras lentas, caídas hacia atrás vaciando el cargador, travellings de cámara mareantes y acrobacias de ballet pistolón en mano… Una gozada para los que tienen el gatillo fácil, vamos. Los usuarios de Xbox 360 hace ya un tiempo que pueden disfrutar de esta oda al genocidio y, a finales de noviembre, los dueños de la Playstation 3 por fin podrán catar la ambrosía de Stranglehold en su todopoderosa máquina, un auténtico subidón de adrenalina con gráficos hiperdetallados y un poderío sonoro apabullante que os convertirá en adictos al gatillo y os hará superar las siete fases que componen el juego en un corto espacio de tiemposólo le falla la durabilidad, está claro. Ha tardado en llegar la versión para PS3, pero por fin, si nada sale mal, el día 23 de noviembre este festín de tiroteos sin límitehay momentos en que ya no sabes a lo que estás disparando- estará en las tiendas para jolgorio de la cofradía de Sony. Limpiad bien la recámara, malditos freaks: ahí fuera hay cientos de chinos malvados que claman por un balazo entre ceja y ceja. ÓSCAR BROC ![]() NBA 2K8 Género: Deportes, baloncesto Compañía: 2K Plataformas: Xbox 360, Playstation 2, y Playstation 3 Sin medias tintas, sin mariconadas: la serie de videojuegos NBA 2K es la polla. Punto pelota. No sé quién diablos se las apaña para dar vida a esta bendita maravillasupongo que un equipo de cientos de nerds superdotados con gafas de pasta y corbatita trabajando 14 horas al día, pero no hay mejor simulador de baloncesto que esta obra de arte. Y es que si a alguien se le había ocurrido pensar que el NBA 2K7 era insuperable, mejor que vaya tragándose sus palabras, porque llega el 2K8 con un poderío visual y una capacidad de enganchar al yonqui del control pad que ni la cocaína boliviana. Aquí están todos los equipos de la NBA con todos sus jugadores caracterizados de forma asombrosa, nadando todos ellos por la pista de parquet con los mismos movimientos y tics que tienen en la vida real, con los mismos rasgos faciales y gestos. Sumémosle a eso un motor gráfico brutal, docenas de figuras a la vez en movimiento y un tratamiento realista del sonido, entre otros muchos factores, y tendremos que someternos a la evidencia de que estamos ante el mejor juego deportivo del momento, con permiso, claro está, del superadictivo y casi enfermizo Pro Evolution Soccer. Para colmo, se ha mejorado la manejabilidad del jugador que controlamos, con una suerte de medidor que nos indica las posibilidades de encestar del jugador en todos los puntos de la cancha. Aumenta, pues, la “jugabilidad” en un título que en su versión anterior ya era un vicio irrefrenable. Sin lugar a dudas, la opción más jugosa es la que nos permite jugar una liga NBA enterita, con sus 82 partiditos y sus playoffs. De todos modos, también podemos jugar partidas de baloncesto callejero y sacar el quillaco que llevamos dentro, o participar por ejemplo en un concurso de mates. Los jugadores españoles que han dado el salto (Gasol, Garbajosa, Calderón, etc) también están y son un aliciente más en esta locura. Podréis convertiros en unos unos seres asociales esclavos de la consola y el sofá, pero si ése es el precio que hay que pagar para jugar al NBA 2K8, que así sea, diablos. ÓSCAR BROC ![]() Call of Duty 4: Modern Warfare Compañía: Activision Plataforma: Xbox 360 Dejemos una cosa bien clara desde el principio. Soy un asqueroso adicto patológico de Call of Duty 3. Me siento taaan a gusto en ese mundo: Segunda Guerra Mundial, pateando culos, soltando tacos, haciendo puntería con las granadas y metido en esos ataques aéreos que conducen a la gloria. Me conozco tan bien los mapas que los percibo como parte del mundo real. A veces juego tantas horas seguidas que, cuando salgo al mundo real, siente la necesidad de parapetarme tras algo sólido y empezar a disparar a la gente. Sí, soy de ese tipo de pirados. Así que recibí con una explosión de emociones, de color camuflaje manchado de sangre, el anuncio de la inminente edición de Call Of Duty 4. De hecho, oficialmente se llama Call Of Duty 4: Modern Walfare. Tiene lugar en un rincón ficticio del Medio Oriente y es, resumiendo, el “terror de la guerra” en formato videojuego. La primera impresión fue mala: no me gusta esta guerra, no la apoyo. Hubiese apoyado la Segunda Guerra Mundial, teniendo en cuenta, claro, que contantas décadas de por medio a la gente de nuestra edad nos parece más una peli que no una guerra. Sea como sea, me mola la Segunda Guerra Mundial se convierta en un juego. Y no me hace puta gracia que pase lo mismo con la locura de Bush. Eso es, por lo menos, lo que pensaba hasta que jugué a ESTO. Entonces, todas mis creencias políticas y morales quedaron reducidas al tamaño de la cabeza de un alfiler al lado de la increíble patada en los cojones que es este juego demencial. Ni mi amor “eterno” por Call of Duty 3 podía apaciguar las llamas de pasión que Call of Duty 4 prendió en mi interior. Sé que todo esto suena muy enfermo pero, como he dicho, soy uno de “esos”. “Vale, gilipollas”, estaréis gritando indignados a la revista que sostenéis en vuestras manos, “¿qué es lo que tanto mola de Call of Duty 4: Modern Warfare como para que traiciones a todo en lo que crees y tires a la basura Call Of Duty 3?”. De acuerdo, os lo diré. Armas customizables. Tan simple como eso. Una de las putadas de COD 3 era que, sí, podías elegir tu especialidad pero eso limitaba mucho el tipo de armas que podías utilizar. Digamos que realmente prefiero ser un Scout (que significa francotirador en jerga COD 3) pero, quiero algo de acción extra y no sólo mi rifle de francotirador. Eso no molaba nada. ¿Y qué me decís de los médicos, que sólo llevaban granadas de humo? Menuda gilipollez. ¡Estamos en el 2007, y quiero combinar mi playlist de iTunes con un montón de armas! En COD 4, eso es justamente lo que puedes hacer. Puedes crear múltiples y customizadas categorías de soldado. Un rifle con mira telescópica por aquí, una pistola automática por allí, una granada… Es como ir de compras, sólo que compras muerte. Entonces, además de poder elegir tu armamento, también puedes escoger entre una lista de extras que te permiten customizar tus prestaciones. Hay de todo, desde movidas para incrementar tu energia a gadgets para correr más rapido. También hay una novedad bastante alucinante llamada Last Stand con la cual te puedes arrancar el brazo una vez te han disparado y estás casi muerto y usarlo para echar un par de tiros finales. Nada se puede comparar a sentir como tu brazo es separado de tu cuerpo a tiros por el rifle de algún cabrón al que acabas cargándote cuando se aleja de lo que cree que es tu cadáver. Es un momento de placer supremo. El juego en COD 4 transcurre extremadamente rápido y todo es muy bestia y ruidoso. Siempre hay algo que explota, gente gritando, fuego y todo eso. Con una calidad gráfica media, tanto follón se vería feo y confuso, pero, tío, aquí todo se ve perfecto. La paleta de colores tiene unos verdes, marrones y grises cojonudos. Cuando una granada cae y todo se vuelve blanco y tus ojos tiemblan, casi no te importa porque la imagen es sencillamente bonita. Hablemos ahora de las implicaciones culturales de jugar a hacer la guerra en Oriente Medio cuando de hecho se está librando una guerra real, allí, en Medio Oriente, fuera de tu XBox... Mmmm, me rindo. No sé, por un lado está el hecho de que puedes elegir jugar desde el punto de vista de un nativo, así que tienes las dos caras de la moneda. Eso ya es algo, supongo. Y el juego tampoco es muy realista en lo que se refiere a la guerra real que está sucediendo ahora mismo. No puedes jugar como mercenario de Blackwater. Juegas, en todo caso, como miembro del cuerpo de élite de las S.A.S. británicas. A mí por lo menos, me resulta más cómodo así. Mira, Call of Duty 4 es tan bueno que vas a dejar a un lado todo tu sistema de creencias para poder meterte a fondo en el juego sin otra preocupación que salvar el culo y cargarte todo lo que se menea. PIM PAM PUM |