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DOS & DON'TS
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![]() ![]() Yo Majesty: Ellos las prefieren gordas Hablar de Yo Majesty es hablar de grasa negra, ingles peludas, sobacos helénicos, halitosis del gueto y una cara más dura que las abdominales de Darek. Tres negratas de Florida salen a la calle un buen día, se tuestan las tetorras al sol y deciden que van a convertirse en la sensación musical del momento con una fórmula que funciona a base de flatulencias old school; un mejunje que fusiona el rap más primigenio y garrulo con bases de electro sacadas de un todo a 100, y despide unos gases booty bass de un hortera que asustan. El resultado es una mezcla imposible entre Afrika Bambataa, Salt’n’Pepa, Two Live Crew, Gangsta Boo y Van Halen. Los ingleses y los yanquis se ha derretido ante estas devoradoras de almejas carcelarias, y no es de extrañar: aunque sus letras no son precisamente literatura existencialista y su música es desordenada, apátrida y bastarda como una gata callejera, este trío de raperas esculpidas a bocados de pollo frito y Coca-Cola ha conseguido erigirse en una de las opciones más cool para la pista de baile. Y todo con una actitud marujona-punk de gueto negro que las conduce, en los momentos de mayor éxtasis en directo, a mostrarse en top less ante el estupor del respetable, siempre anonadado ante sus poderosos pezones. Shon B, Shunda-K y Jwel B han conseguido convertir en clásicos del black trash himnos tan emocionantes como “Kryptonite pussy” (Coño de krytopnita), “Club action” o “Meet me at the bar” en clásicos irrebatibles de nuestro siglo. Esto sí que es Bananarama. ![]() Conexión Philadelphia: Fumados Unidos de América Otro de los grupos de frenopático que están pervirtiendo el hip hop es el formado por unos tarados de Philadelphia que responden al nombre de Plastic Little. Montados en la herencia musical de New Kingdom (aunque son igual de psicodélicos, suenan más divertidos), su carta ganadora es un sonido hip hop que bebe de la lisergia, los porros de kilo, el MDMA, el pop y la electrónica. Y desemboca en una explosión de ritmos, sonidos y rimas más propias de tres adictos al crack y la hierba que de unos hombres de provecho. Que nadie se pierda el videoclip del single “Dopeness”, en el que se les ve en una habitación de hospital abiertos de piernas, potorro en ristre y dando a luz unas cabecitas de bebé… ¡¡¡que son ellos mismos!!! Recomendadísimo su LP She’s mature (2006) para uno de esos días en que saldrías a la calle con una recortada y te cepillarías a medio barrio. También de Philadelphia procede otra freak de toma pan y moja (comienzo a pensar que en esa ciudad los nuggets de pollo están rociados con LSD), la ínclita Amanda Blank (Amanda Mallory en su DNI, el mismo que se deja en todos los lavabos por los que pasa). Estamos ante una tiparraca peligrosa que bien podría ser considerada la reina del Rimmel corrido y que está disputándole seriamente a la guarra de Peaches el título supremo de la guarra más guarra del rap. Ha grabado con Spank Rock, su grupo Sweatheart es puro sudor de ingle y sus contactos con Diplo, Lowbudget o La Crate la convierten en un elemento altamente inflamable. “Mi música es crunk de crack”, ha dicho más de una vez la criatura. Y vaya si lo es: ritmos electro realmente pasadísimos de rosca, sonidos lo-fi, pop así como cabaretero y unas letras con más sexo explícito, aventuras demenciales y menciones a las drogas que la biografía no autorizada de Ángel Cristo. Impagable el reciente 12" “Get it now”, grabado al alimón con el colegui XXXChange, de Spank Rock. Kid Sister, Flosstradamus: Chicago Bulls No podemos cerrar este repaso a esta nueva generación de rappers freaks sin posar nuestra mirada en los deliciosas curvas de Kid Sister, una jamelga de Chicago que ha encandilado al reputadísimo turntablist A-Trak, uno de sus más fieles defensoreslos rumores nos dicen que son más que amigos, que se acuestan juntos, vaya. Kid Sister es un terremoto al micro que se ha criado al ritmo de los vinilos que pinchaba su hermano mayor, el DJ J2K de Flosstradamus, otro de los nombres a seguir en la escena de Chicago. Completado por Autobot, el dúo de Illinois es famoso por su mezcla de new wave, punk, rockabilly, electrónica y hip hop a cara de perro. Urb Magazine no sacó a esta disfuncional familia en portada, con la buenorra de Kid Sister en primer plano, en balde. De la moza hay que pillar el reciente y magnífico 12" “Control/Damn Girl”. OSCAR BROC |