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DOS & DON'TS
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![]() ![]() Técnicamente, se supone que esto se hace yendo de viaje a otro país, pero la mayoría de las personas se conforman con hacer cosas más inocuas, como usar un vibrador y hacer mosh (lanzar nuestro cuerpo sobre la gente). No es lo que una espera. Acudir a un psicoanalista, por ejemplo, no sirve absolutamente para nada, y lo único que te hacen los tripis es flipar. Algunas personas no lo descubren hasta los cincuenta años. ¿Has visto alguna vez lo tirados que se quedan los padres después de divorciarse? Pues eso ocurre porque nunca leyeron nada como estos consejos para encontrarse a una misma: 1. IRSE DE MOCHILEO POR EUROPA Europa se ha convertido en la Disneylandia de la introspección. No digo que no sea divertido pulirse un montón de pasta de tus padres viajando por el Viejo Continente con un billete de Interrail y acabar absolutamente destrozada, pero para lo único para lo que sirve es para ayudarte a entender mejor el telediario cuando las noticias van acompañadas de mapas. Lo siento. Consejo: No te tires a ningún italiano en el viaje. O van en busca de una cita que les haga olvidar a su novia a la que acaban de dejar o están súper salidos y te comerán viva. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 4 2. DECIRLE A TU PADRE QUE SE VAYA AL CUERNO Y ESTAR PREPARADA PARA ENFRENTARTE A ÉL Para poner en práctica este método, tienes que haberte ido ya de casa. Evidentemente, tu padre podría pulverizarte si se cabrea mucho. No se trata de eso sino más bien de cortar el cordón umbilical que te une a él quemando un puente. Al fin y al cabo, el polvo del incendio acabará por asentarse y, entonces, entrarás en la siguiente fase (aunque pueden pasar varios años), que es convertirte en su amiga. Esto implica emborracharte con él y darte cuenta de que es igual de lamentable que todos tus demás amigos. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 7 3. COCAÍNA Antes no considerabas la coca una droga de madurez, pero, si piensas en cómo eras antes de meterte la primera raya y lo comparas con cómo eres ahora, te darás cuenta de que, básicamente, eres una persona distinta: estás un poco más loca y eres un poco más zorra, pero, en definitiva, también te has encontrado algo. Es como el método Laura Palmer para sentirse una idiota y una tía con clase al mismo tiempo. A mí antes la cocaína me daba un poco de miedo, porque la consideraba una droga de adultos, pero ahora realmente es tan irrelevante como fumarse un porro o beberse un chupito de tequila. Es la raya que hay que cruzar para entrar en el mundo adulto del consumo de drogas. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 3,5 4. TRIPIS Y SETAS Supuestamente, la razón por la que experimentamos con estas drogas es para explorar nuestro interior a través de una especie de misterioso viaje mágico que cambiará para siempre nuestro modo de entender el mundo. Es posible que este método ayudara a Timothy Leary a darse cuenta de que era un pesado aburrido y pretencioso, pero a mí para lo único que me ha servido es para destrozarme los pies. Puedes tomarte todos los tripis y todas las setas que te apetezca, pero el ciego te pone tan alto que lo único que descubres al aterrizar es que estabas demasiado puesta y te has comportado como una colgada. Mi novio me dijo una vez que cuando iba de tripi y se miraba en el espejo, se daba cuenta de qué imagen tenían de él los demás y sigue creyendo que “a las chicas no les gusto por ser guapo, porque no lo soy. Les gusto porque tengo un aspecto un poco desastrado, como Shaggy de Scooby Doo. No lo habría descubierto de no haber sido por los tripis”. Sigue así mi amor, vas por el buen camino. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 4, no, 3 5. ÉXTASIS Antes de ir a mi primera rave era una punkarra cabreada que odiaba el mundo y a todo el mundo. Luego me comí un ovni (ya no los hacen así) y, una hora después, iba repartiendo besos entre extraños y disfrutaba del buen rollo en plan aldea global. No importaba lo idiota que pareciera todo el mundo con sus tejanos anchos bailando happy hardcore: se estaban divirtiendo y eran ellos mismos. Eso era lo único relevante. Ya no tomo pastillas, pero sí soy capaz de meterme en esa vena optimista cuando me siento como un trapo sucio. ¡Y ésa también es una de las claves de encontrarse una misma! FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 7,5 6. TEÑIRSE EL PELO Teñirse el pelo es un auténtico ritual de madurez. A los trece años una cae en la cuenta de que la única parte de su cuerpo sobre la que tiene todo el control es el pelo… y hace todo lo que puede por jodérselo. Es la primera vez que te sientes diferente y quizá la primera ocasión para rebelarte contra tus padres, ya que en realidad ellos no pueden hacer nada para impedirte que te tiñas. Esta constatación del control que una tiene sobre el pelo es fundamental. Si tu madre te grita, lo único que tienes que decirle es: “¡Es mi cuerpo y hago con él lo que quiero!”. Después de eso no se atreverá a replicarte nada, porque temerá que no abortes en caso de quedarte embarazada. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 7 7. VOLVERSE UN POCO ZORRILLA Ésta es la clave más importante para las chicas. Por eso es por lo que tu madre se quedó tan hecha polvo después del divorcio. ¡Qué coño!, precisamente por eso es por lo que se divorció. Si no atraviesas esta fase un poco guarra, vivirás perpetuamente en un mundo adolescente. No todos los tipos con los que te acuestes se van a convertir en tus novios y, una vez lo hayas asimilado, te darás cuenta de que el sexo mola muchísimo más. De repente, te descubrirás mimándote y explicándoles a tus amantes cómo hacerte disfrutar, e incluso harás cosas como pedirles que se pongan calzoncillos blancos ajustados. Que sepas que cuando empieces a decirles a tus polvos lo qué te gusta que te hagan estarás a punto de encontrarte a ti misma. Y cuando subas la apuesta inicial y te compres unos cuantos consoladores y hagas unos cuantos tríos sin sentirte rara, lo habrás conseguido. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 9,8 (no le hemos puesto un 10 porque hay gente que te puede denunciar si garantizas algo al 100%, pero básicamente es un 10.) 8. SALIR A HURTADILLAS DE LA CASA Antes me encantaba salir a hurtadillas de casa. Era divertido, liberador y arriesgado. Una vez alcanzas esa edad en la que por morrearse con chicos monos merece la pena correr el riesgo de ver un fantasma o de que te secuestren, has conquistado un hito. Has encontrado el inicio de tu yo preadolescente, la época en la que tus padres empiezan a darte cada vez más y más vergüenza. Ahora incluso cierras la puerta al irte a dormir, cuando antes lo que querías era que te trajeran un vaso de agua a la cama y te vinieran a dar un beso de buenas noches. Tus padres están atónitos, y un poco resentidos, pero a ti lo único que se te ocurre es decirles: “¡Hasta luego, tíos!”. Escápate sin que te vean tanto como puedas. No sé exactamente por qué, pero hasta la fecha creo que hacerlo me convirtió en una persona mejor. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 8 9. EL CUATRO MÁGICO Ésta es sólo para chicos. Para convertirte en un hombre tienes que: 1) romperle el corazón a alguien; 2) sentir que alguien te rompe el corazón; 3) rayar a alguien y acabar a puñetazo limpio, y 4) dejar que alguien te raye y hacer lo propio. Eso implica que: 1) tienes que conseguir que ella se quede tan hecha polvo que sienta ganas de suicidarse (y por ejemplo, deje de comer durante tres días y se caiga rodando por las escaleras de la borrachera); 2) quedarte tan para el arrastre que tengas que darte puñetazos en la cabeza para dejar de pensar en ella; 3) acabar en el hospital con la nariz rota y una especie de cicatriz permanente en la cara, y 4) conseguir inmovilizar a tu adversario. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNO MISMO: 9 10. TENER UNA CRISIS NERVIOSA Bueno, en realidad debes tener dos. Cuando tienes 16 años, debes tener una crisis nerviosa total delante de tus padres, con convulsiones y llantos sin venir a cuento. Luego, cuando tienes unos 23, debes toparte con la pared de ladrillos existencial y darte cuenta de que vas a morir y de que no vas a ir al cielo ni nada de eso. Tras pasar unos tres días preguntándote: “¿Para qué he nacido?”, tendrás que decidir si lo has hecho para luchar por causas justas, para venerar a Alá, para entretener a los demás o simplemente para mimarte con todo el sexo, las drogas y la atención que humanamente puedas recibir. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 9 11. VER LA NARANJA MECÁNICA Al principio igual no te gustaba de verdad, pero decías que sí porque se suponía que tenía que gustarte y todo el mundo decía que le gustaba. Después, acabó gustándote en serio. Luego, te descubrirás alquilando El muro de Pink Floyd y disfrazándote de Alex en Halloween. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 4,5 12. MOSH La primera vez que una hace mosh puede dar un poco de miedo. Sobre todo si una es una niña de 14 añitos, pesa 45 kilos y está completamente sudada. Pero, ¡qué coño!, aunque duela... No hay nada mejor que una historia bélica del abismo. El mosh es genial porque es completamente ridículo, pero al mismo tiempo es tan liberador… Se trata simplemente de lanzarse con todo el cuerpo sobre una masa de gente. Es como si la música fuera tan buena que nos convirtiera a todos en enfermos mentales y retrasados que bailan en círculos, y es GENIAL. Para mí, fue un nuevo modo de dejarme ir, de no ser tan consciente de mí misma al bailar y dejarme invadir por completo por la música. Igual suena cursi, pero es que tiene que sonar así, porque si crees que eres demasiado cool para el mosh, te equivocas: ¡el mosh es demasiado cool para ti! FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 9 13. PSICOANÁLISIS No te encontrarás a través del psicoanálisis, pero a veces es divertido hablar sobre una misma durante una hora. Puedes rajar de tus amigos y llorar por tu ex novio. Te hará sentir mejor, eso no lo dudes. El psicoanálisis también puede ayudarte a entenderte a un nivel que quizá haga que no odies tanto a tus padres, o al menos que te des cuenta de por qué empezaste a hacerte cortes cuando tenías 12 años. Pero puedes dejar la terapia cuando quieras. Es mucho más relajante darse un masaje o beberse una taza de té acurrucada en el sofá. Es bueno para ti, como la medicina, pero no es como el mosh. FACTOR DE AYUDA PARA ENCONTRARSE A UNA MISMA: 4 CHRISTI BRADNOX Y LESLEY ARFIN |