Así, generalizando un poco, podríamos decir que los rusos están como una puta regadera. En YouTube ya habíamos visto varias peleas salvajes, frontales, y a cara descubierta, entre hooligans polacos que se citan en el bosque para abrirse la cabeza y matar el tiempo, pero la monumental tangana entre estos rusos en plan revolución popular hace que esos pandilleros con pañuelitos rojos y azules que corren por el mundo parezcan unos nenazas a su lado. Quizá Tony Scott debería replantearse el remake de Warriors y situarlo en el Este. No estamos seguros de qué circunstancias provocaron esta gloriosa demostración de humanidad pero seguro que fue algo serio, muy serio. Quizá uno de los tíos de rojo no preguntó "¿Quién va último?" en la cola del pan...
Hemos llegado al primer fin de semana del festival, que lógicamente son los días que más se llenan. La gente se mueve en manadas para ver lo que sea… y quizá esa sea la causa de que según qué películas a priori mucho menos interesantes se hayan proyectado durante estos días y no durante la semana en la que acabamos de entrar.
La primera noche pudimos asistir a la puesta de largo en la alfombra roja de Transsiberian, película comentada en la primera jornada, donde pudimos observar lo preciosa que es de cerca Emily Mortimer, su protagonista. Una foto de una chica preciosa siempre sube las visitas de un blog, ¿no?
El Festival de cine de Sitges abrió ayer sus puertas al público prometiendo en esta 41º edición seguir la tónica de las últimas ediciones, donde se ha valorado más el cine más arriesgado y extremo, tratando de volver un poco a los orígenes (el cine fantástico y de terror), pero a la vez manteniendo ese punto comercial con determinados films mucho más taquilleros. Este año, además, el leit motiv es la ciencia ficción, de ahí el homenaje a esa supuesta obra maestra que es 2001: Una Odisea en el Espacio del gran Kubrik y la aparición de muchos clásicos en las pantallas durante esta semana. En Vice hemos aprovechado para meter mano y mostrar algo nuestro: hoy, viernes día 3 a las 22:00, se proyecta un excelente documental en la sección Brigadoon, True Norwegian Black Metal. La anemia monetaria no es excusa, que ya os conocemos, porque el pase es gratuito. Fans de Gorgoroth, Mayhem y Burzum… ¡Si no estáis allí es que sois unos posers y sólo os va el maquillaje panda!
Y ahora vayamos a lo que ha dado de sí el día inaugural… Pero aviso: muertos sólo los hemos visto hoy en el cementerio. Por ahora ninguno caminando por allí.
A ver, que levanten el dedo, o lo que quieran, los que aún no hayan visto el reportaje sobre el sexo chungo japonés que emite nuestro canal online vbs.tv. Vale, todavía faltan unos cuantos. Que vayan los rezagados a empaparse de los misterios y delicias del sexo con pulpos, ranas y anguilas y los demás que sigan adelante, pues a continuación tenemos una entrevista de lo más educativa con el conductor de tan valioso documento, Shane Smith, con las sofisticadas modalidades sexuales que se pueden encontrar en el barrio tokyota de Kabukicho como eje central. Pasen y lean…
Habrá quienes, como la policía de tráfico estadounidense, lo considerarán un acto de puro y simple vandalismo, una gamberrada que fastidia más en tanto que no se trata de un incidente aislado sino repetido 4 o 5 veces al año, pero a nosotros nos parece un ejemplo maravilloso de coherencia. Si las formas existen son para cuidarlas, ciertas reglas de etiqueta exigen cumplimiento, y una de ellas es la de rendir homenaje diario, por pequeño que sea, al amo del submundo, el Adversario, el gran macho cabrío que ríe complacido cada vez que alguien roba en su honor las señales de tráfico que en algunas carreteras marcan el kilómetro 66,6. Satán se alegra pero la pasma, que se rige por otras normas, está ya hasta los huevos de que les afanen las señales, cuya reposición cuesta unos 50 dólares, y del recochineo añadido de que algunas aparezcan después a la venta en eBay, según informa Yahoo! News.
Además de tocar el bajo en Misandao, el chico de la foto, Mark Oi, lleva una década haciendo fotos de sus amigos de la escena punk y oi de Pekín. Como cualquiera podrá atestiguar, Mark es un gran fan del fotógrafo skin por excelencia, Gavin Watson. En agradecimiento por enviarle un ejemplar del libro de Gavin (por cierto, tenemos unas cuantas copias a la venta; si a alguien le interesa que contacte con nosotros), Mark ha correspondido mandándonos una selección de algunas de las fotos favoritas que él ha hecho en los últimos años. ¡Todo un detalle, Mark!
The best thing about kids who are raised in Williamsburg is that they know firsthand how boring creative white people are. They didn’t have to learn it from a blog like the rest of us.